En las últimas seis semanas, de acuerdo con la ONU, han sido asesinados en Honduras siete periodistas y varios más han recibido amenazas, «debido a sus actividades en defensa de los derechos humanos en el país».
«Concretamente, pedimos al Ejecutivo que fije una investigación independiente para arrojar luz en estos asuntos, así como que se identifiquen las medidas que puedan prevenir estos incidentes en el futuro», explicaron.
Los expertos de la ONU señalaron que los periodistas muertos son José Bayardo Mairena Ramírez, Manuel Juárez, Nahun Palacios Arteaga, David Meza Motesinos, Joseph Hernández Ochoa, Luis Antonio Chévez Hernández y Jorge Orellana.
Los firmantes del llamamiento son el relator especial para la promoción y protección de los derechos de libertad de opinión y expresión, Frank la Rue; el relator especial de ejecuciones extrajudiciales o arbitrarias, Philip Alston, y la relatora especial para la situación de los defensores de derechos humanos, Margaret Sekaggya.
«La comunidad internacional examinará meticulosamente la respuesta del Gobierno de Honduras a esta trágica situación», advirtieron los relatores especiales.
Concluyeron que «los periodistas tienen un papel crítico en el fortalecimiento de los derechos humanos con su trabajo», por lo que con su silencio «peligra el disfrute del resto de derechos y libertades de una sociedad».







