Managua – El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y la vicepresidenta, Rosario Murillo, no acudieron hoy a la segunda sesión del diálogo nacional establecido para intentar resolver la crisis que ha dejado entre 58 y 65 muertos en un mes de protestas contra su administración.
Previamente, el Gobierno de Nicaragua retrasó el comienzo del diálogo después de que la comitiva presidencial, sin el jefe del Estado, llegara con hora y media de retraso.
La delegación gubernamental estuvo formada por los ministros de Exteriores, Denis Moncada; de Hacienda, Iván Acosta, y de Salud, Sonia Castro, así como el delegado presidencial para las Inversiones, Álvaro Baltodano.
También el diputado Edwin Castro; el periodista Moisés Absalón; el presidente del Consejo Nacional de Universidades, Telémaco Talavera; el presidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), Luis Andino; el presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes; y la vicecanciller, Gilda Bolt.
Los representantes del Gobierno fueron nuevamente recibidos por los manifestantes con pancartas y leyendas en rechazo al Ejecutivo al grito de justicia, mientras algunos protestantes golpearon con las manos sus vehículos.
Esta segunda sesión contará con la participación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) después de que recibiera una petición de la Conferencia Episcopal para que acudiera a ofrecer información sobre los fines de su visita.
La CIDH ha recibido una llamada «prioritaria de parte de los obispos de la Conferencia Episcopal para presentar en la mesa de diálogo la naturaleza de nuestra visita y estándares interamericanos en materia de justicia e investigaciones de violaciones de derechos humanos», informó el secretario ejecutivo de la Comisión, Paulo Abrao, en sus redes sociales.
Este viernes, a diferencia del pasado miércoles cuando se estableció el diálogo nacional, los periodistas no han tenido acceso al interior de las instalaciones del Seminario y se ha informado de que la sesión no será transmitida en directo por las televisiones.
La crisis en Nicaragua comenzó hace un mes con multitudinarias manifestaciones a favor y en contra de Ortega en protesta contra una reforma de la seguridad social, aunque luego se incrementaron debido a las víctimas mortales durante la represión policial.
El diálogo nacional entre el Gobierno, el sector privado, estudiantes y sociedad civil, con la mediación de la Iglesia católica, tiene como objetivo superar la crisis en Nicaragua.







