Diferentes versiones indican que las reformas a la ley no son una iniciativa para frenar la libertad de expresión.
Los funcionarios explicaron que la iniciativa de Conatel y C-Libre busca mayor transparencia y que no comprenden la oposición de algunos sectores.
El comisionado de Conatel, Mauricio Aguilar, declaró que el proyecto final está en manos del presidente Porfirio Lobo para ser remito al Congreso Nacional con los puntos originales que fueron planteados más todas las ideas y aportes que se obtuvieron en los conversatorios de Casa Presidencial.
Según el funcionario, las reformas a la Ley de Telecomunicaciones «no adversan con la libertad de empresa, ni de expresión ni mucho menos con la libertad de los trabajadores y trabajadoras de los medios».
Agregó que con la propuesta de ley sólo se pretende actualizar y contextualizar para poner a Honduras dentro del concierto de las naciones que regulan los temas de telecomunicaciones de forma científica y moderna.
Por su parte, el diputado Augusto Cruz Asensio, dijo que no ve necesario aprobar el proyecto de ley que reforman las telecomunicaciones y aseguró que en las bancadas en el Congreso Nacional no existe ambiente para ese tipo de iniciativas.
Añadió que están de acuerdo en otorgar frecuencias a grupos étnicos y representativos de la sociedad.
Sugirió que si el tema es reducir el impacto de la nota roja se puede lograr un acuerdo con los dueños de los medios de comunicación sin afectar la libertad de la prensa.







