La FNPI, creada por el premio nobel de literatura, el laureado escritor y periodista, Gabriel García Márquez, conformó un Consultorio Ético para que los periodistas de América Latina, Centro América e Iberoamérica acudieran para informarse sobre las dudas y dilemas éticos que enfrentan en la profesión.
El Consultorio Ético es dirigido por el maestro de la ética periodística en Latinoamérica, el periodista colombiano, Javier Darío Restrepo, quien al llegar a las mil consultas reveló datos interesantes en cuanto a las principales inquietudes periodísticas.
Las consultas procedieron de periodistas, reporteros, editores, columnistas, conductores de programas, locutores, fotógrafos, y en los últimos años, usuarios de Internet.
Los países que mas consultaron fueron México, Colombia, Perú, Venezuela, Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador; Uruguay, El Salvador, Guatemala, España, Paraguay; Brasil, Honduras, Estados Unidos, República Dominicana, Nicaragua, Costa Rica, Puerto Rico y Japón.
Un dato estimulante es el gran número de consultas—291—de los estudiantes de las distintas universidades de Latinoamérica y de España que han accedido al consultorio. En algunos casos, “podría sentirse en las preguntas, el apremio de un trabajo de investigación, o de una tarea; y casi en todos parece presente la connotación de un ingreso en los temas de la ética por la entrada más ancha: los hechos de la vida diaria del profesional periodista”, señala Restrepo en su informe.
Hubo, además, 271 consultas no procedentes de periodistas ni estudiantes. Consultaron profesores, lectores comunes, usuarios de la televisión y de la radio, siempre con alguna finalidad práctica. Desde la Corte Constitucional colombiana se planteó alguna consulta, lo mismo hicieron algunas ONG, empresas, o centros de estudio; un hecho estimulante porque implica la adopción del tema ético para distintas actividades académicas o de estudio, sostiene el periodista Restrepo.
¿Qué preguntaron? La mayoría de las consultas se centraron en tres aspectos: responsabilidad social del periodismo, la independencia periodística y el compromiso con la verdad. Le siguen el tema de la identidad profesional y los quehaceres periodísticos.
En el área de la responsabilidad social las inquietudes giraron en torno a los dilemas éticos de mantener o no su atención alrededor de la intimidad de los famosos, las coberturas preelectorales y aumentan las dudas cuando se cubren hechos de violencia o se entrevista a un delincuente perseguido por la justicia. También el uso del Internet planteó dilemas agudos en el ejercicio de la profesión.
En cuanto a la independencia de los periodistas, fueron frecuentes las preguntas relacionadas con los dilemas éticos de los periodistas mal pagados y expuestos a las presiones del dinero, también aparecieron en el consultorio los problemas que genera el manejo político de la publicidad oficial, aparte de las amenazas que reciben los periodistas a medida que crece la corrupción y la violencia.
Sobre el compromiso con la verdad las inquietudes se basaron en el manejo de la información oficial con altos niveles de contaminación por propaganda, o el caso de la información judicial cuando se sospecha la presencia de la corrupción o de los intereses políticos en los estrados judiciales; también los obstáculos por acceder a información de interés público en las dependencias gubernamentales, entre otros.
Para apoyarse en sus respuestas a la consultas, el Consultorio Ético se abocó a los códigos de ética de más de 100 países y entidades periodísticas, y los manuales de estilo y redacción de varios medios latinoamericanos, europeos y de Estados Unidos. El Consultorio, además, es asesorado por más de 154 autores de textos académicos, escritores, periodistas, entre otros personajes destacados en el mundo de la literatura, el periodismo y la ética.







