La operación policial tuvo lugar en la colonia Villa Mar, La Ceiba, zona atlántica del país.
El primer informe de la Policía da cuenta que se logró el decomiso de varias armas de guerra, así como chalecos antibalas de uso policial.
Entre el arsenal incautado están varias pistolas automáticas, fusiles de asalto, municiones, chalecos y otro tipo de accesorios policiales.
En la referida colonia ceibeña se encuentra un grupo de la Policía Preventiva y elementos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC).
Las autoridades lograron realizar la operación tras constantes denuncias de personas que eran víctimas de las fechorías que este grupo de delincuentes mantenía en la zona. Los malvivientes cobraban el mal llamado impuesto de guerra y entre otros delitos habrían cometido varios homicidios.
Los presuntos miembros de pandillas solicitaron la mediación de un sacerdote católico para llevar a cabo su entrega ante las autoridades de seguridad.
Antecedentes
En Honduras circulan más de 800 mil armas, la mayoría de ellas de forma prohibida. Grupos y organizaciones criminales están fuertemente armados y cuando se logran incautar armas, casi nunca se reportan detenidos.
El pasado 5 de enero, se decomisó “un arsenal incalculable”, en el que figuran 32 pistolas de diferente calibre, 15 fusiles AK-47, entre ellos uno bañado en oro, con diamantes y esmeraldas así como fusiles R-15, lanza granadas, chalecos antibalas, municiones, granadas, entre otros.
Asimismo, a mediados de enero las autoridades policiales reportaron el decomiso de cuatro armas AK-47 en una encomienda procedente de la ciudad de La Ceiba hasta la terminal aérea Municipal de Puerto Lempira, Gracias a Dios.
Otra incautación se dio en la ciudad de La Entrada, Copán, donde autoridades de esa zona del país confirmaron la confiscación de más de 40 armas, entre pistolas, revólveres y fusiles.







