– El líder religioso criticó la política de bonos del actual Gobierno. “El subsidio es un principio social de la iglesia y se trata de ayudarle a los más débiles a que se levanten, pero no dándoles las cosas ya hechas y masticadas”.
– Si el Cardenal Rodríguez llegara a ser Papa, “sería una gracia especial de Dios, un privilegio grandísimo y una grandísima bendición”, afirmó.
– “Si los medios de comunicación contribuyen a la verdad y dicen la verdad, entonces ¿cuál es el problema?”, expresó con respecto a la Ley de Telecomunicaciones que impulsa el Ejecutivo.
Se trata del padre Juan Ángel López, un líder católico que se ha caracterizado por su mensaje directo y sin ambages. La feligresía aguarda por su sermón, mientras el prelado decide hablar con Proceso Digital.
Junto a López abordamos los temas principales de país. La extorsión, las elecciones generales, la crisis económica, la inseguridad, la Ley de Telecomunicaciones y cómo dejar de un lado el posible papado del Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga.
El padre Juan Ángel López, también portavoz de la Iglesia Católica hondureña, lamentó la intromisión de poderes en el país luego de la destitución de cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). “Lo que sucede es que nuestra institucionalidad es muy débil y lo venimos viendo desde hace tiempos cuando existe la tentación de cambiar la Constitución”, afirmó.
La plática con el jerarca católico comenzó así:
¿Cuál es la visión de la Iglesia Católica sobre la vorágine de violencia que azota a Honduras?
Los señores obispos, en la Conferencia Episcopal desde octubre del año pasado nos revelaron una carta pastoral en vista a las elecciones primarias y las generales del presente año, ahí en las amenazas que advierten en el ver, se señalan cuáles son las causas de la violencia, cuál es el problema y qué es lo que no se está atacando, qué es lo que no se está haciendo…
¿Cómo lo vemos? Pues con preocupación porque nosotros también lo sufrimos, muere gente nuestra, nos toca hacer funerales de personas ligadas a la iglesia y además muchos de nuestros sacerdotes han sido extorsionados por el crimen organizado y los extorsionadores que piden “impuesto de guerra”. Sufrimos igual que el pueblo y sabemos las causas, como lo sabe cualquiera, lo que pasa es que no hay ni voluntad política, ni real interés de cambiar las cosas porque hay algunos que están interesados en mantener un caos y mantener una situación de zozobra.
Hay gente que no lo cree, pero ¿ustedes son víctimas de la extorsión del “impuesto de guerra”?
Sí lo somos. Fíjese que para el caso en La Ceiba, ya van cuatro parroquias que han sido asaltadas y no ha habido respeto por nada. Haga de cuenta que el primer asalto en la parroquia de La Natividad estaba el santísimo expuesto y no les importó, desvalijaron a todo mundo que estaba ahí.
Varios de nuestros sacerdotes aquí en la ciudad capital han sido extorsionados por éstos que piden el “impuesto de guerra”, pero ninguno ha pagado porque el dinero no es nuestro y no lo manejamos directamente.
¿Cómo visualiza las profundas reformas legislativas que se están produciendo en el Congreso Nacional?
Primero habría que hablar de agenda, pero cuando se tiene una agenda se tiene un orden, no es que la creatividad le va saliendo cada vez que se le ocurre, aquí no hay un proyecto de país. Los que nos gobiernan lamentablemente se dejan guiar, ni siquiera por lo importante, sino por lo que a su criterio es urgente.
Nuestros legisladores y en especial los que nos gobiernan tienen un interés muy particular, muy personalista y muy poco buscando el bien común.
Partiendo que la libertad de expresión es un derecho fundamental de los seres humanos, ¿qué piensa de la nueva Ley de Telecomunicaciones que se pretende aprobar en el Congreso?
Sinceramente no la he leído, sólo sé lo que se dice a través de los medios y he leído lo del artículo 46 que está bastante simpático, llamémoslo así. Cuando un gobierno se vuelve intolerable, cualquier tipo de gobierno, cuando una persona se vuelve intolerable, automáticamente se generan dos cosas: una tiranía o una anarquía… que acepten las críticas, claro hay que regular, porque algunas no son críticas, son falsedades, algunas son calumnias… como decía mi abuela: dan darán dicen las campanas, a veces es de ida y de vuelta, tenemos que aprender a decir la verdad porque sólo esta nos hace libres.
Si los medios de comunicación contribuyen a la verdad y dicen la verdad, entonces ¿cuál es el problema?, no debería ser restringido el uso legítimo del ejercicio de la libre emisión del pensamiento. Esta legislación, según dicen los mismos medios de comunicación, ha sido amparada por personas que en América del Sur han promovido la restricción a los medios y que son verdaderos totalitarismos, entonces, ¿hacia dónde nos quieren llevar?
El señor cardenal lo decía en una pequeña conferencia de prensa hace unos días y hago mías sus palabras: busquemos la verdad, ¿por qué le vamos a tener miedo a la verdad?, el problema de nuestros gobernantes es que les gusta escuchar que los adulen, pero que no los critiquen, eso no equilibra el gobierno, no les hace ningún bien, ni personal ni humanamente, mucho menos para el país. Hay que aprender a tener criterio, igual los que critican que lo hagan con fundamentos, pero si faltan a la verdad tendría que haber una legislación para controlar eso, sin llegar a controlar el medio, porque da la impresión que se trata de un asunto particular.

En el caso específico del titular del Congreso Nacional, aseguró que varias iglesias del país solicitaron que se reformaran la Ley de Telecomunicaciones, pero días después las Iglesias Católicas y Evangélica lo desmintió ¿a qué punto han llegado los políticos?
Qué más podemos agregar… puede ser que un pastor le haya dicho mire sería bueno que se revise la ley porque hay abusos en cierto tipo de cosas, pero eso no significa la Confraternidad Evangélica… y una cosa si es segura, la Conferencia Episcopal de Honduras no ha solicitado eso, lo puedo asegurar tajantemente… ni se ha pedido, ni lo van a pedir, primero porque no tiene sentido solicitar la reforma de una ley, ya que cuando lo hemos hecho no se escucha porque los políticos juegan a eso, nos critican cuando les queremos ayudar y cuando nos necesitan terminan solicitando la doctrina social de la iglesia.
¿La Iglesia Católica considera que se vulneraron los poderes del Estado con la destitución de cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia?
Sí. Lo que sucede es que nuestra institucionalidad es muy débil y lo venimos viendo desde hace tiempos cuando existe la tentación de cambiar la Constitución.
Para el caso, compare la Constitución de 1982 con la vigente y verifique todas las reformas que le han hecho, nos sorprendemos porque prácticamente la han cambiado por completo… preguntémonos ¿Para qué quieren una Constituyente, si ya la han cambiado, han hecho y deshecho… si lo que pretenden es cambiar los pétreos, la territorialidad no la pueden cambiar, el sistema Republicano no lo deben cambiar, entonces hacia dónde van si la única cosa que queda suelta es lo de la reelección. Por eso llamamos la atención y si nadie lo está sugiriendo como tal que digan eso no es con nosotros y se acabó, pero que no se molesten y que no se enojen.
En el momento donde hay un control absoluto del poder, eso nos lleva al fracaso. Ningún tirano en la historia ha logrado hacer un bien, por el contrario genera mucho daño.
¿Cómo avizoran el proceso electoral que se avecina?
Primero, rogamos a Dios que exista el proceso electoral, luego que sea transparente y limpio. Basta leer la carta de octubre del año pasado, ahí está bien clarito… se habla de fortalecer el Tribunal Supremo Electoral, el Registro Nacional de las Personas, luego tenemos que ser capaces de dar a conocer cuáles son los planes de gobierno. Si hay un continuismo legítimo que sea el de los planes de gobierno, que no traten de inventar el agua caliente.
Demandamos transparencia y que se nos diga de dónde viene el dinero de las campañas, porque en los pasados comicios donde solo eran tres partidos se gastaron más de mil millones de lempiras, según lo que leímos en los medios. No es posible que un país tan pobre haya gastado mil millones de lempiras, ¿de dónde salió todo ese dinero?
¿Qué recomendaría para afrontar esta crisis económica y fiscal?
Primero, que se cumplan las leyes, que se respete el marco legislativo y la dignidad de la persona, que dejen de andar regalando dinero pensando que con esas dádivas están subsidiando; el subsidio es un principio social de la iglesia y se trata de ayudarle a los más débiles a que se levanten, pero no dándoles las cosas ya hechas y masticadas, sino promocionándolos para que por sus propios medios se levanten.
Imagínese todo el dinero que se va en subsidios, en bonos y otro montón de elementos. Todo el mal manejo de la recaudación de impuestos en el país, efectivamente tienen que pagar los que más reciben. En la revisión de las exoneraciones ha habido abusos, pero que no pretendan por esa vía, negando la legítima exoneración. Necesitan ser más creativos, tener la capacidad de encontrar medios que hagan cumplir las leyes.
¿Qué papel juega la Iglesia Católica en estos momentos de tribulación?
El que siempre hemos jugado. Estamos al lado de la gente que sufre, en todas las instituciones de asistencia de la Iglesia Católica llegamos donde no llega el gobierno.
Además, lo nuestro es trabajar por la paz y formar a nuestra gente a la paz, recordarles que la paz no es un camino, es el camino… eso es lo que estamos haciendo, predicando desde el evangelio.
¿Continúa siendo beligerante la Iglesia Católica en Honduras?
Lo que sucede que beligerancia es un término bastante simpático, en latín no significa lo que es en el castellano. Beligerante puede ser alguien que por sobresalir está hablando a cada rato, pero en este país de qué sirve hablar tanto, hay mucho discurso y hay mucho ruido, lo nuestro es mejor trabajar, que nuestro discurso vaya acompañado de la acción, pero no pretender tener un protagonismo y siendo parte de todas las comisiones sencillamente por estar ahí.
¿Qué significaría para Honduras que el Cardenal Óscar Andrés Rodríguez llegara a ser Papa?
Sería evidentemente una gracia especial de Dios, un privilegio grandísimo y sería una grandísima bendición, pero mejor no comamos ansias y sencillamente recemos por el futuro cónclave.
Como líder de la Iglesia Católica ¿se le enchina la piel cuando se menciona al Cardenal Rodríguez como posible sucesor del trono de Pedro?
No, sabe por qué, pues porque lo conozco y sé el grado de humildad que él tiene. Su manera de pensar es el Salmo 130: no pretendo grandezas que superan mi fama, sino que me acallo y modero como un niño en manos de su madre.
Obviamente, él se siente con la presión natural humana de que formará parte de un cónclave y que le va tocar la responsabilidad de elegir un nuevo Papa.
A los críticos del Cardenal Rodríguez que dicen que él poco convive con la gente pobre, ¿cuál es el mensaje suyo a esas personas?
Les pediría que nos hicieran la caridad de no leer lo que dicen los sociales en los periódicos, sino que se fueran con él a las aldeas, que asistan a las confirmas a las zonas más pobres del país donde nunca va a mirar a los políticos o solo llegan cada cuatro años a pedir el voto.
El señor Cardenal todas las semanas, mientras está en Honduras tiene visitas pastorales a las zonas más pobres del país. Eso no se publicita porque eso no paga una página de sociales en un periódico, ni va a salir en un especial de esos que tienen las televisoras, pero pueden ir a Texiguat, Reitoca, a todo el departamento de El Paraíso y que le pregunten a la gente a ver si no conocen al Cardenal, si no ha ido a compartir con ellos, celebrando la Santa Eucaristía… eso no trasciende porque no pagamos un asesor para que le cuide la imagen al Cardenal.
¿Basta rezar?
No, nunca. Es decir, la oración para que sea legítima debe ir acompañada de la acción. San Benito decía ora y labora, allí está el equilibrio, mucha oración sin compromiso social ya no es cristiano. El Señor oraba todas las noches, pero en el día pasaba curando y expulsando demonios.







