Zelaya, señaló Custodio en un comunicado, saca ventajas de la confrontación, por lo recomendó “a la gente sensata evitar toda confrontación y ser simples espectadores” de las actuaciones del mandatario.
El comunicado dice textualmente:
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) ante los acontecimientos protagonizados desde el Poder Ejecutivo frente a los otros poderes del Estado, las instituciones de la República de Honduras, y diferentes sectores de la sociedad hondureña, por este medio define y deja establecida su posición así:
1. EL ABSURDO y LOS ABSURDOS PRESIDENCIALES
¿Qué es un absurdo? Absurdo es lo contrario y opuesto a la razón, lo que no tiene sentido; algo que es extravagante, irregular, chocante, contradictorio. Dicho o hecho irracional, arbitrario o disparatado.
El Sr. Presidente de la República, don Manuel Zelaya Rosales, sabe que sus ordenes ilegales están sujetas al incumplimiento, pero igualmente las da y destituye de boca al funcionario que no las cumple; mientras tanto nos pone a bailar ese son que nos agota en darle respuestas institucionales que para él no valen nada, pero cada una de ellas lleva un proceso tan complejo como agotador.
A pesar de que todos los hondureños estamos de acuerdo en tener una democracia más participativa que representativa, nos lleva a la contradicción absurda de que su cuarta urna presidencial, que él convoca, que él organiza, que él realiza, que él supervisa, que él cuenta y cuyos resultados él proclama, es diferente y superior a la urna de un plebiscito o de un referéndum.
Se presenta en la Fuerza Aérea, con unos cientos de acompañantes, reclama y obtiene en la Fuerza Aérea los materiales incautados horas antes por autoridades del Tribunal Supremo Electoral y del Ministerio Público, y sale hinchado de ínfula, con el ego de un victorioso, porque el general y psiquiatra que comanda esa Fuerza le reconoció su estatus de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, condición que nadie le ha negado en ningún momento.
Cuando lo miré en cadena nacional anoche, me convencí de que nos lleva de absurdo en absurdo y saca la mayor ventaja cuando logra más y más confrontación. Desde ese mismo momento tomé la decisión de someter al pueblo hondureño mi lectura e interpretación del contexto creado por el Señor Presidente de la República, en el cual veo un circo político en el cual podemos escoger entre ser espectadores, payasos o fieras.
Recomiendo a la gente sensata evitar toda confrontación y ser simples espectadores, respetando así el derecho a los que de aquí en adelante escojan los otros dos roles, empezando por el domingo 28 de junio.
Cada una de las actuaciones del Señor Presidente de la República demuestra su propósito de hacernos quedar en ridículo a todos, incluido él mismo y quienes siguen sus pasos. Es la mejor y única descripción posible de sus continuadas provocaciones, encaminadas todas a mantenernos en vilo (inestabilidad, zozobra, duda, incertidumbre), porque sólo él sabe hacia donde camina y quiere llegar; todo lo cual nada tiene que ver con la filosofía del absurdo de Camus.
Que le vaya bien, porque de aquí en adelante es el único responsable de cualquier cosa que suceda.
Tegucigalpa, M.D.C., Junio 26, 2008







