Todas las cuentas de la institución están embargadas, lo que ha paralizado todo flujo de recursos y provocado una situación de parálisis, denunció el presidente del Sitratelh, Orlando Mejía.
El dirigente admitió que el estado de calamidad es tan extrema que en estos momentos la estatal, no cuenta ni siquiera con combustibles ni recursos para el pago de sueldos y salarios.
Mejía se quejó del presidente Porfirio Lobo quien a su criterio se niega a recibir a la comisión interventora que busca salidas para poner a la venta la mayoría de las acciones de la empresa a un socio estratégico.
Mejía demandó al gobierno que, de una vez por todas, aclare si la decisión solapada es ofrecer Hondutel en fragmentos a un socio de maletín o si, en el caso remoto, existe la intención de rescatar la institución.
Lo lógico es que el nuevo inversionista encuentre una empresa lista para despegar hacia su transformación en el marco de un proceso serio orientado para colocar a la entidad en sintonía con los avances tecnológicos y la modernidad administrativa y operativa.
“Hondutel está paralizada y no tiene opción a hacer nada, porque las cuentas de la empresa están embargadas”, reiteró.







