Givonaldo Vieira, de 40 años, empresario y periodista de Radio Bezerros FM, fue asesinado el pasado lunes en Bezerros, una zona rural del estado de Pernambuco, y «existen sospechas de que el crimen está ligado a las denuncias» que éste exponía en su programa.
El presidente de la SIP, Alejandro Aguirre, subdirector del Diario Las Américas, de Miami (Florida), se solidarizó con los colegas y familiares de Vieira y alertó «sobre la importancia de que este crimen sea rápidamente solucionado, para conocer los móviles, identificar y castigar a los autores materiales e intelectuales».
El Congreso y el Gobierno brasileño deben «establecer los mecanismos adecuados para enfrentar la violencia contra los comunicadores», indicó, por su parte, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Robert Rivard, director editorial de la San Antonio Express-News, de San Antonio (Texas).
Asimismo, la SIP condenó el asesinato a tiros el pasado martes de Catherine Nicolle Rodríguez, hija de la periodista hondureña Carol Cabrera, conductora de un programa del Canal 8 de la televisión estatal.
La joven se desplazaba la noche del 15 de diciembre en un vehículo en Tegucigalpa cuando dos personas que viajaban en una motocicleta se acercaron y dispararon en varias ocasiones sobre ella.
La adolescente fue trasladada de inmediato a un hospital de la ciudad, donde falleció poco después. Los médicos lograron salvar al bebé, que se encuentra en estado crítico en el Hospital Escuela de Tegucigalpa.
Según medios hondureños, la periodista, afín al Gobierno de Roberto Micheletti, conducía programas de noticias y comentarios en el canal privado 54 y el estatal Canal 8, así como en la estación privada Radio Cadena Voces de Tegucigalpa.
Por otro lado, la SIP expresó su satisfacción por los avances registrados en la investigación del asesinato del fotógrafo y documentalista franco español Christian Poveda, luego de que las autoridades salvadoreñas anunciaran el arresto de diez pandilleros.
Poveda filmó en El Salvador el documental «La vida loca», que narra la vida de los pandilleros de la Mara 18.
El documentalista fue asesinado el pasado 2 de septiembre por miembros de la pandilla que sospechaban que Poveda era informante de la policía, un hecho que fe desmentido por las autoridades.







