Mencionó que la población hondureña requiere caminar en paz y esperanza, por lo señaló que el sentido de portar las palmas en las manos, durante este día, es para buscar la reconciliación de las personas, evitar la violencia y las diferencias.
“No se trata simple y sencillamente de tener ramos porque sea una tradición, sino que así podemos tomar la mano de Dios y podemos tomar la mano de nuestro prójimo, de todos y cada uno de los hondureños”, exclamó.
Reiteró que lo que la población necesita es caminar en unión, paz y esperanza, para que el país salga adelante, que deje a un lado la maldad y se concentre en la nobleza y bondad.
En ese sentido, demandó que en los corazones de los hondureños no reine el grito de “crucifíquenlo”, porque de esa forma las personas pierden el sentimiento de amor a los demás y la violencia se incrementa.
Parte del mensaje mencionado por el obispo auxiliar, hicieron referencia a que el Domingo de Ramos es un día en el que Cristo a vencido a la muerte y ha hecho la invitación a los hondureños en esta fecha a ser participes de esta victoria, evitando las diferencias y contribuyendo a reducir los índices de violencia y criminalidad en el país.
Pineda remarcó que durante la procesión de este día, la feligresía católica, portó en sus manos los ramos de palma, como signo de paz y de esperanza en los caminos de Jesucristo.
“Honduras necesita paz y unidad al Señor; Jesús recorrió este camino a Jerusalén para que en el mundo haya paz y unidad por eso les invito a buscarla”, pronunció.
Durante la reunión religiosa, fue pronunciada una oración a Dios para pedir por la paz y la unidad en el país y que el amor a Jesucristo y los hombres, no sólo reine en los corazones durante Semana Santa, sino toda la vida.
Para concluir, el obispo auxiliar invitó a la población hondureña a disfrutar la Semana Mayor, con entusiasmo y coherencia, manifestando siempre el amor a las demás personas.







