“El Bajo Aguán, es un conflicto de seguridad nacional que tiene que ver con diversos problemas y situaciones”, arguyó.
Reiteró que los últimos hechos violentos acontecidos en ese lugar, son problemas de seguridad y de delincuencia organizada y no organizada, por lo que “es el Estado a través de los aparatos de seguridad, quien debe resolverlo”.
Argumentó que “el INA no tiene absolutamente nada que ver, ya con grupos armados”.
Sobre el fondo agrario, aseveró que este es un tema resuelto, luego que fueron entregadas seis mil manzanas de tierra cultivadas de palma africana a cooperativas de organizaciones campesinas.
Afirmó que ya se han generado 600 millones de lempiras por parte de los campesinos y técnicamente, se ha mejorado la productividad en las fincas.
Ham precisó que el gobierno ya ha pagado 632 millones de lempiras a los empresarios Miguel Facussé y René Morales quienes vendieron fincas para solucionar el conflicto por tierras en el Bajo Aguán.







