Por: Otto Martin Wolf
Qué habría sido de la vida de Cristobal Colón si alguien hubiera descubierto América antes que él?
Y de Nelson Mandela, si hubiera nacido blanco?
Y de David de no haber existido el gigante Goliat?
Que sería de Supermán sin un archi enemigo como Lex Luthor?
A veces, para que una figura sobresalga debe tener un gran rival o un enorme reto frente a sí. De lo contrario, por más valiente, talentoso o creativo que alguien pueda ser, de no existir un gran desafío, es prácticamente imposible destacar.
Lamentablemente muchas veces dos personajes no coinciden en el tiempo y todos nos quedamos con las ganas de saber qué hubiera pasado si, por ejemplo, Napoleón hubiera vivido en la misma época que Hitler?
A cuál de los dos le importaba menos la vida y sufrimiento de sus enemigos, de sus soldados o de su propio pueblo?
Qué tal el encuentro uno a uno entre Atila y Fidel Castro, el primero famoso porque por donde pasaba su ejército no volvía a crecer la grama y el segundo porque donde él gobierna no vuelve a crecer la libertad?
A quién no le gustaría ver un combate entre el Sansón de la Biblia y Chuck Norris, el de las películas?
Es por esas oportunidades que no se dieron que no puedo dejar de preguntarme lo que hubiera ocurrido de haber estado vivo Hugo Chávez en la época de Donald Trump.
Afortunadamente en la era tecnológica que vivimos es posible poner en películas nuevas a actores ya muertos, tal y como hicieron con el Comandante de la Estrella de la Muerte en la nueva película de “Star War- Rogue One”, el fallecido Peter Cushing.
No lo sabía usted? Pues sí, el hombre está muerto hace años, pero lo vimos igualito que en el “Episodio IV-A new hope”, filmada en 1977.
Esa misma técnica nos permite reconstruir lo que hubiera sido un debate entre dos de los más grandes populistas y demagogos del Siglo 21, Mister Donald Trump y el Comandante Revolucionario Bolivariano y otras Yerbas Hugo Chávez.
Recordemos que Chávez no sabía ni jota de inglés, así que contestaba lo que se le ocurría de acuerdo a la única palabra que captaba y que le parecía conocida.
Pensemos ahora en un debate con cada uno de los dos diciendo su dosis de mentiras e insultos.
Trump: Voy a construir un muro tan alto que ni siquiera los aviones podrán pasar.
Chávez: Acaso no hay barcos? Ni Mister Pelo de Zanahoria ni nadie nos va a detener.
Trump: Tenemos una segunda Casa Blanca que es mi residencia Mar-a-Lago.
Chávez: Pues nosotros tenemos Mar-a-Caibo.
Trump: Cuando sos dueño del Miss Universo podés tocar a todas las mujeres que te de la gana.
Chávez: Nosotros somos dueños de las reservas de petróleo más grandes del Universo y también tocamos lo que nos da la gana.
No existe diferencia entre Trump y Chávez, excepto que uno está vivo y el otro muerto, aunque después de la reciente derrota de su proyecto de seguridad social, al menos políticamente Trump ya está muerto.
Finalmente, a quién no le hubiera gustado ver a Noe tratando de meter en su Arca a King Kong y a Gotzila?
No hay que perder las esperanzas, a lo mejor un día de estos hacen la película.